CONSTANTINE, de Ray Fawkes y VV.AA.



Título original:
Constantine, vol.1-4 TPB
Sello: DC Comics
Guionistas: Ray Fawkes y Jeff Lemire
Artistas: Renato Guedes, Fabiano Neves, et al.
Coloristas: Marcelo Maiolo, Brad Anderson, et al.
Contenido: Constantine #1-23 (May. 2013 - 2015)
Publicación USA: Feb. 2014 - Ago. 2015
Public. España: Oct. 2013 - Sep. 2015 (ECC)
Valoración: Valiente mierda/10





No me considero una persona que esté en contra de los reinicios de personajes o títulos, pero mi regla de oro es: "si no está roto, no lo arregles". Cuando se anunció que la serie de Hellblazer terminaría en su número #300 de la mano de Peter Milligan para que el personaje de John Constantine fuera absorbido en el nuevo universo editorial de DC junto al sello editorial Wildstorm del ex-miembro de los siete magníficos Jim Lee, no pude evitar alegrarme por volver a leer historias del personaje. A todos nos encandilaron con aquella promoción en la que se nos presentaba a la Liga de la Justicia Oscura con el magus británico como estrella principal de la función, en la que se nos prometía que se iban a encargar de situaciones paranormales que ni siquiera los más poderosos de la compañía podrían hacer frente. Todo ello acompañado por el anuncio de Milligan como guionista y el español Mikel Janín en el apartado gráfico. La vida parecía maravillosa en ese mismo instante.

Pero menudo chasco fue todo. El reinicio conocido como Nuevos 52 hizo más mal que bien a la editorial y, visto con la perspectiva del tiempo, fue un suicidio comercial que todavía están padeciendo. Intentaron otra jugada con aquello de la especulación y la excusa de conseguir nuevos lectores, pero lo único que lograron fue mosquear al público que ya tenían y confundir a los neófitos. La Liga de la Justicia Oscura no fue una excepción, ya que desde el principio dio signos de irregularidad y no llegó a contentar a mucha gente. Tanto es así que tiraron de la opción B, crear una serie en solitario de su personaje más comercial: Constantine. Para ello buscaron a un guionista que tuviera cierto renombre en el ámbito underground pero que, además, no tuviera un gran caché para que fuera un negocio económicamente redondo. Pero, otra vez, se dieron de bruces contra la cruda realidad y consiguieron tocar fondo con su mejor baza.

Papito Medianoche es un malote de cuidado.

En esta nueva historia de Ray Fawkes nos encontramos con un John Constantine totalmente desconocido para el lector habitual. Olvidaos de su pasado, su familia o cualquier resquicio de Hellblazer que podríais esperar. Es más, nuestro protagonista se encuentra en Estados Unidos y parece que está muy cómodo allí con su nueva vida y su mundo de superhéroes y cosas pijameras. Aquí su único enemigo es La Llama Fría, la sociedad de magos formada por Mister E., Tannarak y la hija de Sargon, que pretende hacerse con toda la magia de la Tierra para gobernar de esta manera el planeta y seguir expandiendo así su poder por en universo. No obstante, esta historia nos dura poco porque cometieron el craso error de convertir a Constantine en la serie epicentro de la editorial y, por ende, en el título por el que pasarían todos los eventos de ésta. Tampoco es que Jeff Lemire hiciera mucho en los primero números como ayudante de guión, lo que me deja dos opciones: o Lemire es más malo de lo que creemos o simplemente figuró para llamar la atención a más compradores. Elegid vosotros.

Al principio ya hemos dicho que comenzaron mal las cosas en DC, por lo que ya podéis haceros la idea de lo que eso conlleva: eventos, muchos eventos globales. Sí señores, precisamente de esos eventos que no sirven para nada, que prometen cambiar el universo pero que quedan en agua de borrajas, en pataleos cósmicos, en lágrimas en la lluvia... Ya sabéis a qué me refiero. Sin embargo, si hay algo para lo que sirven los susodichos eventos es para destrozar las historias de series corrientes, como es el caso de la nuestra. Al poco tiempo de comenzar su andadura, Fawkes tuvo que enfrascarse en la Guerra de la Trinidad, para pasar posteriormente a Maldad Eterna y sus consecuencias y terminar su historia en el evento de Tierra 2, Fin del Mundo. Poco o nada se cuentan en veintitrés números sobre la trama principal, con tie-ins innecesarios e historias inconclusas sueltas, que al terminar de leerlo todo, se te queda un vacío existencial y un sentimiento de engaño abismal.

Los cuatro malotes que en realidad son dos y la hija de uno.

No quiero echar la culpa de todo al guionista canadiense, ya que tuvo que bailar al son de Didio y Lee en todo momento, pero sí que es cierto que me parece totalmente errónea la nueva versión que plantea. No es que no tenga nada que ver con lo anterior a los Nuevos 52, es que siquiera se asemeja al personaje presentado por Milligan en la JLD. Como ejemplo de mis críticas negativas me gustaría recalcar el momento en el que John se hace con el poder de Shazam y se transforma en un superhéroe del montón más. Sumadle a todo esto que su historia está completamente vacía y que el apartado gráfico es regulero y ya tendréis la resolución final: decepción.


Porque lo del arte es para darle de comer aparte. No me considero fan del estilo de dibujo de Renato Guedes ni ninguno de sus clones, pero es que todavía menos de Szymon Kudranski y su discípulo Beni Lobel. Aunque este último todavía no llega al nivel de cutrez de su maestro, por lo que todavía se puede soportar ligeramente. Si la historia es confusa, patética y vacua, el dibujo de sus artistas es malo, aburrido y feo. Pero feo, feo. No me importa aquello de que los creadores no sean británicos, pero que al menos tengan un poco más de calidad. Si este es tu caballo ganador, tienes que darle lo mejor que tengas y no una panda de aficionados incapaces de estar a la altura. Sobre el apartado del color, tres cuartos de lo mismo. Todo demasiado oscuro o demasiado luminoso cuando no procede. Una chapuza, vaya.

¡Super-Constantine al rescate!

Irónicamente esta serie está publicada en España por ECC, por lo que podéis ser engañados en cualquier momento y gastaros vuestro valioso dinero en sus tomos. No lo hagáis. No merece la pena. Huid de Constantine como de la peste. Con un poco de suerte en unos años DC se avergonzará de haberlo publicado siquiera y lo descatalogará. Ahora, que par de huevos los de ECC para traer esto y no otras cosas de la misma casa que sí valen la pena. En ocasiones ir a por lo seguro es apostar por la mediocridad. Ahí lo dejo.


En resumen, no os gastéis dinero en esto ni se lo regaléis a nadie. No existe enemigo tan cruel ni cabrón tan miserable de darle esto a un novato o a un fan de Hellblazer. Y si existe, seguramente trabaje en ECC, porque vaya tela...

Comentarios

  1. El párrafo final 'ma matao' que yo pagué por esos tomos (menos de la mitad, si, pero pagué xD). Na, en serio, muy interesante tu opinión y aunque no la comparto del todo (tengo el listón mucho más bajo, lo sé) entiendo perfectamente tu punto de vista (que te veo exponiéndolo con el puño en alto y a voces jaja). No es Hellblazer ni de lejos, ahí SI estamos de acuerdo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, en realidad tú hiciste un buen negocio. Y comprendo que para alguien que no conozca nada del personaje, esto puede ser lo mejor que haya visto (ya que no ha visto nada anteriormente), pero en cuanto te leas Hellblazer vas a acabar dándome la razón y odiando la etapa de Fawkes. O quizá no, que ya se sabe la relación culos y opiniones.

      ¡Un abrazo, hermoso!

      Eliminar
  2. Mi relación con Hellblazer ha sido un ir y venir. Empecé más de seguido con tu especial en ZZ hace unos años y ahí pasó a ser mi segundo personaje de DC/Vertigo sin dudar, por eso me estoy haciendo con los tomos de ECC, para empaparme bien y dejarlo como herencia pero si, ese interpretación tan alejada y light se deja leer y hacen al original mejor aún.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

PISTOLWHIP, de Matt Kindt y Jason Hall

SECRET CITY SAGA, de Jack Kirby